Respeto por la tierra y su legado
Viñedos
En el corazón de Rioja Alavesa, nuestras 60 hectáreas de viñedos propios, junto a 5 hectáreas de proveedores históricos de confianza dan vida cada año a alrededor de 350.000 kilos de uva, origen de vinos únicos con identidad propia. Casi todas están ubicadas en Villabuena, a escasa distancia de la Bodega.
Nuestros viñedos crecen en soleadas laderas que descienden desde la Sierra de Cantabria (que las protege del norte) hasta el río Ebro (en el sur-suroeste). Un enclave privilegiado donde el tipo de suelo tendente a pobre, en su mayoría arcillo-calcáreo y una altitud media de 400-500 m, se unen para crear vinos de carácter inconfundible.
Los suelos arcillo calcáreos aportan unos beneficios extraordinarios a la vid, favoreciendo a una maduración más lenta y equilibrada, obteniendo uvas más pequeñas con mayor concentración de azucares, aromas y taninos. Gracias a lo que obtenemos vinos con mayor mineralidad, complejidad y con gran capacidad de envejecimiento tanto en barrica como en botella.
Con el criterio fundamental de elaborar vinos de gran calidad, la edad media de nuestras viñas es de 40-50 años de edad, entre los que cabe destacar, nuestras fincas El Ribazo, Las Canteras, Rubiales. Pero también tenemos varios viñedos muy viejos y poco productivos cuya uva se caracteriza por una excelente calidad como nuestras viñas: Monteviejo, La Piñera, El Pedregal, Ventriles y Don Pedro. Cada uno de nuestros viñedos es mucho más que una parcela: es memoria, identidad y la promesa de un vino irrepetible.
Con respecto a las variedades de uva de nuestros viñedos, las mayoritarias son Tempranillo y Viura, que son las variedades que representan la “tipicidad de Rioja” que define nuestros vinos. Pero con la intención de dotar a nuestros vinos de “características diferenciadoras”, también cultivamos otras variedades de uva que aportan matices únicos a nuestros vinos, como Graciano y Mazuelo que intervienen en los distintos “coupages” de Crianza, Reserva o Gran Reserva, y que en cosechas excelentes se embotellan como VARIETALES 100%. Y con el objetivo de investigar otras variedades de uva para mejorar o apoyar a las anteriores, si cabe, en 2014 plantamos una pequeña finca con Maturana tinta y otra con Chardonnay.
Tempranillo
Emblema de Rioja Alavesa, ocupa el 80% de nuestras viñas y es la columna vertebral de nuestros vinos tintos. Ofrece vinos de gran equilibrio entre potencia y finura: intensos en color, con taninos sedosos y una acidez que asegura frescura y longevidad. Sus aromas combinan fruta roja y negra madura con delicados matices florales y especiados, dando lugar a vinos que son a la vez elegantes, complejos y de enorme capacidad de guarda. En Rioja Alavesa, el Tempranillo no solo define un estilo, sino que se convierte en el alma de algunos de los tintos más reconocidos y admirados del mundo.
Viura
Despliega una personalidad llena de frescura y elegancia, muy ligada a la altitud y a los suelos calizos de Rioja Alavesa. Esta variedad blanca, tradicionalmente utilizada en los coupages de Rioja, alcanza aquí un equilibrio único entre suavidad y viveza, ofreciendo vinos con delicados aromas florales, cítricos y de fruta blanca, que con el tiempo en botella evolucionan hacia matices melosos y de frutos secos de gran complejidad. Su acidez natural aporta longevidad y finura, convirtiéndola en la protagonista de vinos de guarda capaces de sorprender por su riqueza y profundidad.
Mazuelo
Similar a la variedad de uva “Carignan”. En Rioja Alavesa despliega todo su carácter con una personalidad única: su brotación tardía la protege de las heladas primaverales, mientras que la altitud y los suelos calizos de la comarca le permiten alcanzar una maduración lenta y equilibrada. El resultado son vinos de intenso color, gran frescura y una acidez vibrante que aporta longevidad, junto a taninos firmes que les confieren estructura y elegancia. Revela matices frutales, florales y balsámicos que lo convierten en un aliado perfecto tanto en coupages tradicionales como en expresivos monovarietales llamados a sorprender.
Maturana Tinta
Se revela como una de las joyas más singulares y antiguas de Rioja, recuperada del olvido para mostrar su carácter único. Adaptada a los suelos calizos y al clima fresco de Rioja Alavesa, ofrece rendimientos bajos, pero vinos de gran intensidad y personalidad. Su perfil se distingue por un color profundo, taninos firmes y una acidez bien integrada, acompañados de aromas de frutos negros, especias y notas minerales que reflejan con nitidez el terruño, vinos complejos y con estructura.
Graciano
Variedad autóctona de Rioja. Una variedad de ciclo largo que encuentra en los suelos calizos y el clima fresco de Rioja Alavesa el escenario perfecto para madurar lentamente, conservando toda su frescura natural. Sus vinos destacan por un color profundo, una acidez vibrante y aromas intensos que combinan notas florales, especiadas y balsámicas, cualidades que le otorgan un enorme potencial de guarda. En los coupages tradicionales enriquece al Tempranillo con nervio y longevidad, mientras que en solitario revela una personalidad auténtica y sofisticada que confirma su papel como una de las joyas más singulares de Rioja Alavesa.
Chardonnay
Encuentra en Rioja Alavesa, un entorno privilegiado que potencia su elegancia y frescura. La altitud de los viñedos y los suelos calizos permiten una maduración lenta y equilibrada, preservando su acidez natural y favoreciendo la expresión de aromas finos a fruta blanca, cítricos y delicadas notas florales. Complementa muy bien a variedades autóctonas como la Viura, ofreciendo vinos con mucha complejidad, volumen y matices cremosos que realzan su carácter sofisticado y aporta una dimensión moderna y cosmopolita al patrimonio vitivinícola de Rioja Alavesa.